1. Entender el trabajo

Hablamos con las personas que hacen la tarea y revisamos documentos, herramientas y excepciones. Buscamos dónde se pierde tiempo y qué partes funcionan bien para conservarlas.

Al terminarUn punto de partida compartido: prioridades, recorridos y datos necesarios.

2. Construir una primera versión útil

Adaptamos la arquitectura común a los procesos, los permisos y la identidad de la empresa. Revisamos las decisiones importantes y conectamos las pantallas, los documentos y los pasos que forman el recorrido acordado.

Al terminarUna primera versión que permita probar un trabajo de principio a fin.

3. Probar y ajustar con el equipo

El uso pone a prueba los detalles: un campo que sobra, una información que falta o un paso que puede ser más directo. Escuchamos esas fricciones para corregir y simplificar el recorrido.

Al terminarUna herramienta ajustada a la forma de trabajar de las personas que la utilizarán.

4. Acompañar el uso y los siguientes cambios

La continuidad forma parte de la conversación. El mantenimiento y las futuras ampliaciones se acuerdan con su alcance y sus condiciones, para que el equipo sepa cómo plantear una nueva necesidad.

Al terminarUn interlocutor y un marco claro para mantener y hacer evolucionar la herramienta.

Qué dejamos claro antes de empezar

  • El problema que queremos resolver y los recorridos incluidos.
  • Las personas que participan y sus permisos.
  • Los datos que se reutilizan y las migraciones o conexiones que deban valorarse.
  • El calendario, el precio y las condiciones de la propuesta.
  • Si hay IA, la tarea prevista y sus condiciones de consumo y límite.

Antes de empezar

¿Qué necesitamos para la primera conversación?

Puedes empezar explicando una tarea que os quita tiempo y cómo la resolvéis hoy. A partir de ahí revisamos las personas, los datos y los pasos implicados.

¿Hay que tener todas las funciones decididas?

No hace falta llegar con una lista cerrada. El primer paso consiste en entender el trabajo y ordenar prioridades para concretar una propuesta.

¿Qué ocurre si aparecen nuevas necesidades?

Las revisamos para concretar su alcance y condiciones. Así se distingue lo acordado para el trabajo actual de las ampliaciones futuras.